¿Desde cuándo debo limpiar la boca de mi Bebé? PARTE I

Tendemos a pensar en la higiene de la boca de niños y bebés centrándonos en la dental desde el momento en que son capaces de utilizar, a su manera, un cepillo de dientes. Sin embargo, se debe prestar atención a la higiene oral del bebé incluso antes de la erupción dental.

Lo ideal sería que limpiaras la boca de tu bebé después de darle el pecho o de darle el biberón, para retirar los restos de leche y evitar su fermentación. Como mínimo deberías hacerlo una vez al día, preferentemente por la noche.

Introduce tu dedo índice limpio o utiliza un cepillo dental de dedo, y recorriendo con movimientos suaves y circulares la superficie de las encías, sus caras laterales, el interior de las mejillas, el paladar y la lengua. También puedes envolverlo en una gasa, previamente humedecida para no erosionar sus mucosas.

No te preocupes si te parece difícil hacerlo. Retira lo que puedas, sin profundizar demasiado y hasta donde tu bebé necesite y/o admita. Verás que en poco tiempo él se acostumbra y cada vez será más fácil hacerlo. Si la lactancia es materna al principio tendrás poco que retirar, porque una buena succión del bebé hace que la leche caiga casi directa del pezón a su garganta. Pero a medida que tu bebé va creciendo la distancia entre el pezón y la garganta disminuye y es más fácil que queden restos de leche en su boca.